Eagles – The Long Run 1979

Por Alex Rodríguez

Después de tener el éxito comercial con “Hotel California” de 1976, llega The Long Run, este disco ha vendido más de siete millones de copias, es uno de los 20 discos de más éxito de los años setenta. Fue mucho el éxito que cuando salió a la venta se posicionó en el puesto número 2. 

Aproximadamente tardaron tres años en terminar The Long Run, su calidad dista mucho de su predecesor, en gran parte responsable de su éxito. Eagles quería cambiar la página y dejar atrás el éxito de Hotel California. 

Originalmente Glenn Frey y Don Henley querían que fuera un disco doble, pero por los mismos retrasos que tenían solo pudieron hacer lo que hoy conocemos. 

El sonido es más rock y esto es gracias a la guitarra de Joe Walsh, acompañado por Glenn Frey, para ese momento las discusiones entre Frey y Don Felder iban en aumento, esa fue la razón de que Glenn Frey llevaría más participación de guitarra junto con Joe Walsh. 

Dos años antes Eagles ya tenía problemas personales, debido a la partida de Randy Meisner (bajo), por emprender su carrera solista. Fue sustituido por Timothy B. Schmit. Que pertenecía al grupo Poco. 

Fue atinado el ingreso de Timothy B. Schmit que llegó con una canción (una balada), él deseaba que se incluyera en The Long Run. Se la mostró a Don Henley, él un poco reservado diría que lo analizaría y “probablemente” se grabaría. Se la mostró a Glenn Frey y él aceptaría en grabarla. 

Canciones. 

Este disco puede ser el mejor de la carrera de Eagles, tenía un sonido más marcado en el género Rock más poder en los amplificadores y la agresividad rockera de Joe Walsh. Se incluiría uno de los mejores solos de guitarra de la historia en este álbum. 

“Those Shoes”. Es el track número 7, se inicia con el bajo de Timothy B. Schmit, acompañado de la batería de Don Henley. Aquí se incorpora el efecto “Talk Box”, este es un dispositivo de efectos de sonido que permite al músico modificar el sonido que tiene una guitarra. 

Este se compone de un pedal de efectos que da salida al amplificador, conectado con un tubo de plástico. Cuando está activado, el sonido del amplificador se reproduce mediante el altavoz del talk box, y dirigido a lo largo del tubo hasta dentro de la boca del artista. La forma en la que pone el artista la boca, filtra el sonido, y el micrófono recoge el sonido. 

El sonido del talk box es muy similar a la voz humana, haciendo que la guitarra parezca que “habla”.

El encargado de este efecto es Joe Walsh y como último dato, otro artista en usar este mismo efecto es Peter Frampton en sus éxitos “Do You Feel Like We Do” y “Show Me the Way” , Frampton se convirtió en un sinónimo de uso del talk box, a pesar de usarlo solamente en una pequeña parte de su discografía; de hecho al talk box se le ha llamado Framptone.

“Heartache Tonight” Siguiendo la misma línea de “rock pesado” es este track (6), las letras son de Glenn Frey, Don Henley, Bob Seger y  J.D. Souther. 

Bob Seger comentaba: ”Tenía la mayoría de la letra, hasta que un día me reuní con Glenn Frey, le mostré lo que tenía y él me ayudó un poco, se nos unió Don (Henley), y terminamos con poco éxito la letra. J.D. (Souther), le agregó la parte final”. 

El resultado una canción con toques de rock pesado con el solo de guitarra de Joe Walsh. 

“I Can’t Tell You Why”. Aquí es el estreno como vocalista principal de Timothy B. Schmit y los solos de guitarra de Don Felder (uno de los mejores solos en la historia del rock), como lo mencionamos al inicio, Timothy llegó a Eagles con un pedazo de papel que contenía la letra de “I Can’t Tell You Why”. Don Henley dudaba de la canción, Glenn Frey confío ciegamente en la capacidad lírica de Timothy B. Schmit. A lo que aceptó en grabarla. Bill Szymczyk nuevamente se encargó de la producción de The Long Run. El resultado, la mejor balada de Eagles. 

Comenta Don Henley: “Estábamos en la sala de control y Bill (Szymczyk) y Ed Mashal estaban dando los últimos toques de I Can’t Tell You Why, veía un poco nervioso a Timothy por que no quería defraudarnos, después de escuchar el resultado final le dije, “Ahí tienes tu número uno”. 

Un disco muy bueno que vale la pena escucharlo, analizarlo y disfrutarlo.